Hola a todos!
La semana pasada no cumplí mi propósito semanal, así que esta semana me toca doble, jajaja! Esta entrada es sólo para presentar una tarta que hice con mucho cariño para un amigo, que celebró ayer su santo, que había sido la semana pasada, junto a su cumple, que también fue hace muy poquito. Se dedica a los libros como profesión, es bibliotecario, pero también por devoción, fomentando la lectura hasta en los más peques, con una zona infantil maravillosa en la biblioteca, montada también con ayuda de Antonia, sí, la de los lirios, que ya os expliqué que tiene mano para todo, hasta para elegir colores. Y sigue sin perder la esperanza de que vuelva al club de lectura, enviándome toda la información de todas las actividades. Así que, con estos antecedentes, ¿qué mejor que la tarta-libro que todos hemos visto en alguna de las páginas habituales que vamos visitando? En mi caso, la primera vez la vi en Madrid, en uno de los cursos que hice, en un libro de los muchos que tenía la profe. Y tomé notas de otras, las iré practicando.
Siguiendo también mi tradición, os explico los errores más grandes, sólo para que toméis nota, claro!! Como siempre, a la búsqueda del bizcocho perfecto, pero en este caso fui directamente a la mejor versión hasta el momento con chocolate, que a Guillem le encanta, así que tenía pocas dudas sobre el relleno. Aproveché para estrenar un fondant que había comprado con sabor a chocolate, que estaba buenísimo, repetiré seguro.
Errores:
- El gusano: Secó casi dos días, quedó muy bien, pero al hacerlo con antelación, no calculé muy correctamente su tamaño en relación a la tarta, quizá me hubiera gustado más un poco más pequeño. Pero sólo eso, eh? Me gustó mucho cómo quedó.
- El bizcocho: Como siempre, no queda con la misma firmeza que un MSC. Seguiré la búsqueda del tesoro. Así que, en realidad, es un error relacionado con la densidad de la base. En una base dura, el corte lateral del libro hubiera quedado completamente recto en un ángulo de 90º, pero en mi bizcocho se redondeaba un poco, así que puse dos pequeñas bolitas de masa para mantener las esquinas del libro rectas, se inclinaban hacia abajo, y eso no lo hace un libro, al menos los míos. Y tengo unos cuantos!!
- El dorado: Como el fondant de chocolate viene con color marrón de serie, no puedes teñirlo. Como mucho, se debe poder oscurecer, supongo, pero hay poco juego, se debe tener en cuenta. Así que, para que no quedara tan soso, más bien mono-color, se me ocurrió, en el último momento, poner unas líneas en dorado, con unas esquinas, como si fuera un libro antiguo, de los de esquinas metálicas y dorados en el lomo. Y de paso, estrenaba así un colorante dorado en polvo que tengo desde hace poco. Buena idea, hasta aquí. Error, en la forma de aplicación. Os recomiendo cortar la decoración y pintarla, y, una vez seca, colocarla. A mí se me ocurrió hacerlo al revés, primero colocar, y después aplicar el dorado. Y se me iban moviendo, mientras yo intentaba ser delicada con el pincel, y cuando intentaba enderezar las tiras, se caía el polvo sobre la zona húmeda y quedaba pegajoso, y al intentar limpiar... Buf! Hacedlo al revés, de verdad. Pero practicando se aprende, así que tomo nota yo también.
- El ex-libris: para los que sepáis del tema, un ex-libris nunca va ahí. Pero fue un toque divertido, no? Y para los que no sepáis, mirad aquí, cada día se aprende algo nuevo. Por cierto, el mío tiene forma de estrella, y aunque tiene un error, fue hecho con tanto cariño, que estoy muy orgullosa de tenerlo. A los que hereden mis libros, sí, está ahí, pero no lo modifiquéis!
- El punto de libro: A Guillem le encantan los puntos de libro y tiene una colección enorme, porque todos los que le conocemos, le vamos trayendo alguno. Y claro, como la colección que yo tengo (no os la cuento, que ya no cabemos), la cosa empieza bien, hasta que se desmadra, y tienes que salir tú para que sigan entrando los objetos de las colecciones. Antonia, siempre en todo, le regaló uno, especialmente ideado por ella, y muy original. Así que intenté aunar ambas cosas, libros y puntos, y que mejor que plagiarla totalmente y unir su contribución a mi humilde aportación para nuestro amigo. La idea no es mía, pero bueno, todos solemos basarnos en buenas ideas de otros para adaptarlas a nuestra manera, así que aquí apunto a la autora del punto que copié.
Un beso a ambos desde aquí, y, como siempre, buen provecho!
Cris y Cía
