1.31.2011

Mi primer premio!!

Hola a todos!


Casi, casi, se me pasa el domingo sin mi entrada semanal. Pero gracias a Catman, de Cocinando con Catman, he empezado la entrada. Tengo que darle las gracias por mi primer premio. Y el único!! Eres un auténtico sol, desde los ánimos con el blog a los ánimos cuando la historia me supera. Es que eramos un montón!! Y faltaron Mónica, Belén, Opa y Conxita, así que aún faltaban, imagina!! Pero las dos últimas estaban en caligrafía... Buena caligrafía, por cierto, ya lo sabes.


Antes de empezar
¿Que dónde eramos un montón? En casa. Sí, estaba un poco cansada de las galletas, cinco entradas y tres de galletas!! Pero se acerca San Valentín, y tocaba decorar. Y puestos, nos reuníamos varios, es más ameno, y así aprovecho yo y escribo; la receta, muy fácil. Esta no necesita nevera, algo que a veces no tenemos tiempo de hacer, así que supone la comodidad de amasar, cortar y hornear, todo en uno. 

Ingredientes de la masa: 250g de azúcar glass, 250g de mantequilla pomada, 500g de harina y 10 cucharadas de leche. Esencia, opcional.

Empezamos amasando la mantequilla, que debe estar blanda, a temperatura ambiente, y mezclamos con el azúcar. Se va añadiendo la harina, despacio, y veremos que va quedando una masa que parece que se deshace, como si fueran formándose grumos, pero con una textura uniforme, va quedando bien mezclado. Se puede añadir una cucharada de esencia, yo suelo utilizar vainilla, y la añadimos ahora, para descontar una de las cucharadas de leche, si hiciera falta. Empezamos a añadir la leche cucharada a cucharada, y la mezcla, que parece ser una harina gruesa, empieza a coger forma. Con sólo unas cucharadas!! Sin huevo, sin levadura,... Sólo unas cucharadas. Por eso conviene poner la esencia que queramos antes de empezar a verter la leche, para que esa cucharada no nos estropee la masa. Hacia la cucharada ocho o nueve, la masa estará prácticamente perfecta. Debemos añadirlas y amasar bien después de cada cucharada, para no pasarnos y que se quede pegajosa, aunque si nos pasamos, sólo con un poco más de harina, lo arreglamos. Debido a la cantidad de mantequilla, quedará untuosa, pero no pegajosa, deberá quedar una bola firme, que se despegará del recipiente en el que la estemos trabajando, y nos permitirá manejarla cómodamente, para estirar y cortar. 

En los hornos convencionales, 180º durante 15 minutos. En el mío, como ya he comentado, lo vamos vigilando. 

Respecto a la glasa de la decoración, ya lo recogí en mi primera entrada. ¿Quien mejor que Catman para explicarlo, que nos ha vuelto a dar la clase? Seguid sus pasos, en la glasa, aquí, y en mil platos maravillosos, aquí.

  











Las fotos de hoy no son de la preparación, no tiene mucho secreto, sino de los resultados. Hemos decorado siete personas, y gracias a todas las personas que han colaborado en mi tanda, hoy no tenía mucha inspiración. Manu, gracias por la caligrafía y por tener en cuenta a la Cía. Carmen, gracias, simplemente; no tengo suficiente con la entrada para todo. Malena, gracias por tu arte. Miguel y Fran, por las risas, María por el tiramisú, y Jose y Tomás, por el menú. Y a todos, muchos besos; he disfrutado un montón.


Cris y Cía

1.24.2011

Tarta para Antonia

Buenas a todos!

Voy a intentar hacer una entrada semanal, aunque no os lo garantizo, porque normalmente me pongo a cocinar y me acuerdo de las fotos después de... Incluyendo después de comérnoslo!!! Y también porque no suelo acordarme del blog, francamente! Pero a veces... si hago algo especial... A lo mejor me acuerdo de la cámara!

El pasado lunes, día 17 de enero, fue San Antonio. En Mallorca es uno de los santos más celebrados, y una muy buena amiga, demostrando que es la organización en persona, nos preparó un súper desayuno en la media hora de la que disponemos a media mañana, con sobrasada casera hecha por ella, paté hecho por ella (éste tenía un puntillo picante, no picaba, hubo uno (paréntesis dentro del paréntesis; a mi me encanta el picante, así que ése me encantó) que era para sacar fuego cual dragón de leyenda), queso, tomates, aceite, dos ensaimadas, pan de pagès, barras, .... Creo que sólo queda mencionar la bebida, porque trajo de todo, ya os digo que es la organización en persona. 

Y como es la persona mas competente que conozco y siempre está en todo y sabe hacer de todo, es difícil sorprenderla con algo, y mucho menos hacerle un regalo, porque sabe de cualquier cosa: manualidades, cocina, bricolaje, restauración, decoración, plantas,... Aquí hago especial mención a su "hospital" de orquídeas; salva cualquiera que esté a punto de morir y consigue que saquen unas flores... Y también tiene una mano con los bulbos de cualquier tipo; qué envidia!! Es una mujer realmente admirable, generosa y atenta. Hasta ha sacado casi todas las fotos de esta entrada!! 

Y se ha apresurado a enviármelas rápidamente en cuanto ha sabido que estaba con la entrada. Siempre en todo, vaya! Y mencionemos también aquí a su hija, genio de la informática, que me las ha enviado al momento. La única foto que no es suya es la de colorear la masa. Como la tarta de mi hermano, que también hizo él las fotos. Como no empiece a colgar la cámara junto a las cucharas de madera, lo llevo claro!

Bueno, a lo que íbamos; vi la foto de la tarta en alguno de los numerosos blogs que voy leyendo, y como siempre que necesitas algo, recuerdas que lo viste en... Ups, ahí aparece mi muy mala memoria! ¿Dónde había visto yo una tarta Arco Iris? Si lo único que necesito es una masa para teñir, lo más blanca posible! AYUDA! Atención, San Google al rescate! Y nos aparece la fantástica página de Martha Steward, aquí.

Mi intención no era hacer toooodas las capas diferentes, sino sólo una en lila, el color favorito de Antonia. Y como los experimentos hay que hacerlos con gaseosa, no pude ser menos. La masa, que era la primera que hacía de este tipo, no quedó todo lo bien que a mí me hubiera gustado, y el bizcocho quedó... La tarta final no estaba mal, pero... Empiezo con la traducción de los ingredientes y la explicación.

Ingredientes para una masa blanca, según la receta original (con mis variaciones entre paréntesis):

- Manteca vegetal (En América se utiliza mucho este concepto; tienen una muy buena, que consigo en la Tienda Americana en Madrid, pero como prefiero reservarla para trabajar el fondant, no es barata, y es sólo para engrasar el molde, utilizo mantequilla y un poquito de harina) 
- 3 "cups", que no tazas, de harina (la especificación se debe a que las cups americanas tienen unas medidas standard, no se trata de coger una taza de casa y probar; así que apuntad 1 cup = 240g, así que 720g. Exacto, un montón. Así que hice los cálculos según el número de claras, usé tres claras, y su equivalente en el resto, por tanto, 430 g de harina normal)
- 4 cucharaditas de levadura (otra medida standard americana; yo cogí medio sobre de levadura)
- 1/2 cucharadita de sal (yo no puse)
- 1 "cup" de mantequilla, a temperatura ambiente (240g, que en mi caso eran sólo 150g)
- 2 "cups" y 1/3 de azúcar (o sea, 430g)
- 5 claras de huevo a temperatura ambiente (yo sólo 3)
- 1 "cup" y 1/2 de leche (360ml; vale, vale, ya sé eso de que la equivalencia de ml y g sólo es con el agua, pero para el caso...)
- 2 cucharaditas de extracto de vainilla (yo, sólo 1; se puede poner las dos, después explico porqué)
- 6 Colorantes (no; sólo lila)

Se mezclan los ingredientes, empezando por batir la mantequilla y el azúcar. Yo lo puse en mi KA, y fui añadiendo las claras. Se puede añadir el huevo entero, pero el amarillo de la yema no nos interesa, y en la receta original no vienen incluidas, además, así sale más light, que con todo lo demás... Añadimos la harina con la levadura, despacio, para que se vaya incorporando, y finalizamos con la esencia y la leche. Una vez bien amasado, añadimos el colorante. Si nos interesa conseguir el pastel arco iris, es mejor hacer la masa completa, con todos los ingredientes, porque hay que dividirla en distintos recipientes, en la misma medida, e ir tiñendo y horneando por separado, claro. Yo sólo quería teñir en violeta, y encima, sabiendo que cuando teñí la masa de las galletas en azul, se volvió verde. Menudo riesgo! Y quería que saliera lo mejor posible.

El color me gustó
Pero como he dicho, los experimentos, con gaseosa. Y el primer error, supongo, fue hacer los cálculos en base a lo que yo creía que necesitaba. Algo falló. A ver, quedar, quedó muy bien. A lo mejor el error no estuvo en los cálculos, sino en el bizcocho en sí. Me explico: en el original, divides la masa en crudo, la horneas en planchas individuales, y las montas. Yo hice un horneado de toooooda la masa (vale, vale, tres quintas partes) y ahí intervino el segundo error: mi horno. 

Estas navidades, uno de mis hermanos le pidió a Papa Noel que me trajera un reloj de horno, y... Valía más seguir en la ignorancia; sabía que mi horno no era para tirar cohetes, pero la verdad, a mí me valía para conseguir todo lo que necesitaba, eso sí, poniendo las cosas mil horas más que las que necesita mi madre en el suyo, y no digamos comparando con las veces que he utilizado el de mi hermano (la envidia es verde, aunque la tarta fuera lila). Y sigue sirviendo. Funciona. Calienta y cuece. Pero cuando ves que la temperatura oscila... Sí, oscila. No aumenta, sino que va cambiando. Sííííí, ya sé eso de que si abres la puerta... No, a puerta cerrada. A ratos tenía una temperatura, a ratos otra. Ya me dijo Bea, cuando hice la primera tanda de galletas para hornear, que se fundieron, al igual que la segunda, cuando me pasé a la receta que utilizo ahora, que a lo mejor, por la temperatura real de mi horno, no me había salido bien su receta; buenísima, pero no había salido bien. Por cierto, Bea, mil gracias por tu amabilidad al responderme, y más tan rápido. Total, que entre las oscilaciones, el horneado de toda la masa, y el montón de tiempo que necesité (en la receta original, se divide la masa entre seis y cada porción se hornea sólo unos quince minutos, hasta que el palillo sale limpio)...

Bueno, en un horno normal, 175º. En el mío,... 175 en el indicador, y de 200 a 150 en realidad. Y no explico cuando abrí la puerta para comprobar la cocción! Al final conseguí un bizcocho perfectamente cuajado, y ahí, el problema. La parte exterior quedó verde, tercer error, que además, sabía, pero la interior quedó muy bien, así que decidí "recortar" el pastel, para eliminar lo verde. Quedó sabroso, pero el problema de recortar fue que la masa suelta mucha miga. Cuando cubrí el bizcocho con la crema de chocolate, las migas dejaron de caer, pero fueron siguiendo el recorrido de la espátula, así que quedó irregular, como se ve en esta foto. 

Y ahí ocurrió el error número... Bueno, no sé por cual voy. Teñí el fondant de violeta, para hacer un lazo. Y como suele ocurrir, teñí poco. Es decir, calculé bien para el lazo del ramo de lirios, pero como el bizcocho fallaba, tuve que poner una tira en la base, que teñí en una segunda tanda, y, evidentemente, no utilicé suficiente colorante, pero al final, con los tres violetas, del lazo, del cordón y del relleno, y los lirios, que esos sí me gusta mucho como quedaron... Creo que el resultado final no fue malo del todo. Vaaaale, que sí, que me gusta como quedó, pero la próxima vez, vuelvo al brownie, donde el único problema al recortar son los trozos de nuez, que... Vaya, que necesito seguir con la gaseosa y probar más bizcochos base. Es que el MSC es un ladrillo. Perfecto, pero ladrillo, y es difícil conseguir la receta que aúne perfección de diseño y sabor. Lo conseguiré!!

Y como dijo uno de los comensales, siempre hago lo mismo; cada vez que cocino, tengo que encontrar las mil pegas, aunque sean una tontería. Y señalarlas! Porque los demás vieron el resultado final, lo probaron, y confirmaron que el sabor era bueno, al margen de los errores, que sólo conocía yo, y ahora os he explicado a todos. Comer algo lila fue un poco extraño para algunos, pero la combinación de la masa, apenas con sabor (por eso podemos poner más esencia, sin fraccionar), con el dulzor del fondant, quedó realmente bien. Y los lirios, como me dijo Antonia, que sabe de dónde saqué la idea, quedaron muy bien, con el amarillo casi exacto a los de verdad. Lo único no comestible eran la base y los cuatro palillos sobre los que monté las flores, que estaban clavadas al bizcocho, para dar volumen. Y la tarta... Seguiré hasta conseguir el bizcocho perfecto, pero creo que logré mi objetivo: hice una tarta para una amiga, la sorprendí con el color de la masa cuando lo cortó, estaba muy sabrosa, y las flores le encantaron. Es decir, pese a señalar mis errores y tirar piedras a mi tejado... Creo que... ¿Puedo decirlo?... Sí, lo conseguí!!



Buen provecho!

Cris y Cía

1.16.2011

Comida de domingo: Pollo con patatas

Hola a todos!

Aquí una entrada de la comida dominical por excelencia, el humilde y siempre sabroso pollo, con unas también humildes, pero no por ello menos sabrosas, patatas. La idea surgió ayer, cuando fui a mi carnicería habitual. Mientras esperaba mi turno, una señora pidió pollo "de ese que tenéis preparado" y cuando lo vi... Ñam, ñam, y eso que estaba crudo!! Se me encendieron todas las bombillas: alguien, jejeje, sí, va por ti, me dijo que tenía que darle vidilla al blog y compartir todos mis truquitos, todos sabemos la ventaja de hornear las cosas, sí, exacto, la que veis aquí, una cocina impoluta, pollo ya macerado, listo para hornear, con un pequeño "toque" casero, aprovecharía el horno para añadir las patatas, y así prepararía las patatas hasselback, que hacía tiempo que había visto en varias paginas de recetas y diferentes blogs, hacia tiempo, y mi querido Catman me recordó al hacerla el otro día y publicarla aquí (echad una ojeada, os lo recomiendo, es otra versión, y además tiene una explicación muy buena sobre las hasselback), y sobretodo, era hora de que empezara a publicar algo que, para variar, no fueran galletas. Así que dispuesta a compartir mis conocimientos en la cocina, y teniendo en cuenta que normalmente sólo cocino para dos, empiezo:



                                                             Ingredientes:

Patatas: Cuatro patatas no demasiado grandes, hierbas provenzales, aceite (de oliva, siempre), sal, pimienta, y cuatro trocitos de mantequilla, un recipiente para hornear o papel de aluminio (no es necesario, después os especificare para lo que lo utilizo). Hay quien prefiere ajo, como Catman, pero aunque tengo la alacena a rebosar, no tenia ajo, y suelo preferir las hierbas, como veréis, puse un montón.

Pollo: Pollo ya macerado y vino, una cazuela que pueda ir al horno y un poco de aceite. Jejeje, que bruja soy! Ya lo he comprado listo! Os explico; según me dijeron, lleva hierbas, pimentón y aceite. El vino que utilicé es un rioja tempranillo que teníamos abierto, así que lo aproveché, no es que se tenga que utilizar, sin él también estará bueno.


Preparamos primero las patatas, porque el pollo tarda menos. Tradicionalmente, se suelen hacer peladas, porque al darles el último toque de grill, queda un dorado muy bonito, pero ésta es mi versión de la receta, así que, como en casa siempre comemos las patatas enteras, yo les he dejado la piel. Tenemos que hacer cortes a las patatas, lo más juntos que podamos, a lo largo de toda la patata, pero sin llegar al final, para que las patatas queden enteras, tanto al hornear como al servir. He visto y leído trucos de todo tipo, el mío es el que os enseño, sin desmerecer el de nadie, por supuesto. Yo utilizo el borde del molde de las tradicionales cocas de trampó de Mallorca, un molde pequeño, cuadrado y práctico en mi caso, porque, como os he dicho, suelo cocinar para dos. La idea es que utilicemos algo para poder cortar la patata sin demasiados problemas, sin preocuparnos por cortar demasiado. Aguantamos la patata junto al borde del molde, y vamos haciendo los cortes sobre toda la patata, sin preocuparnos así de llegar al final de la patata. Si en algún corte nos pasamos y cortamos alguna rodaja, como me ha pasado y se ve en la foto, la he colocado levantada, no pasa nada, la encajamos en su sitio y cortamos. Si recordamos cual es, nos irá bien para probar ese trocito para comprobar si está ya en su punto. 
Una vez cortadas todas las patatas, viene la parte más incómoda de trabajar. Tenemos que ir abriendo ligeramente los cortes, y vamos introduciendo la sal, la pimienta, las hierbas provenzales, o lo que queramos utilizar para condimentar. El aceite lo dejamos para el  final, porque con los condimentos los cortes que hemos hecho han ido quedando abiertos, así que al echar el chorrito de aceite entrará más fácilmente en los cortes. No hace falta que todo entre en cada corte, porque si no entra la sal, entrará la pimienta o las hierbas, así que al final, todo estará condimentado por igual.

Ahora viene la explicación del papel de plata; las patatas deben colocarse en un recipiente que permita su uso en el horno, pero como yo hago el plato en dos partes, primero horneo parcialmente las patatas, que conservan más el calor, después parcialmente el pollo, y después coloco ambas cosas en la bandeja del horno y acabo la cocción. Este sistema es especialmente útil si, como yo, preparas el plato por la mañana, tanto las patatas como el pollo parcialmente, y 15 minutos antes de comer, acabas la cocción de ambas cosas conjuntamente. Si haces eso, o tienes un horno con mucha superficie, o encajas el pollo y las patatas, y para ello yo utilizo el siguiente sistema: Cada patata lleva una "barquita" individual hecha con un trozo de papel de aluminio doblado sobre sí mismo, para dar grosor, y los bordes levantados. Esto evita que se ensucie la bandeja del horno y que aprovechemos al máximo el jugo que va a generar la patata. Así colocaré cada patata en una esquina de la bandeja, y el pollo, en su cazuela, en el centro. Cocemos las patatas, unos 20 minutos más o menos, a 180º, y reservamos. Cuidado, queman!!

Vamos con el pollo:  Aprovechamos que ya nos hemos ahorrado las horas de maceración, y que, además, no se trata de pechuga, sino que son ambos cuartos traseros, abiertos, lo que hará que el plato sea más jugoso. Tengo una cazuela que permite que le quites el mango, y así puedas introducirla en el horno, así que le saco un jugo... que ni el plato de hoy!! Marcamos los muslos ya preparados en un poco de aceite, hasta dorar ambas caras. Si tenemos por ahí algún resto de vino, como era mi caso, echamos un chorrito sobre las piezas. En mi caso era tinto, como podéis apreciar sobre los muslos ya marcados.

Improvisamos una tapa de papel de aluminio, lo que nos permitirá que el pollo se cueza casi sin perder nada de su jugosidad.







La improvisación es sólo porque de mis tres tapas no hay ninguna que permita meterla en el horno, y como tengo poco espacio, prefiero utilizar este sistema y aprovechar el espacio para el resto de utensilios, tooooodos imprescindibles, con los que voy llenando hasta los topes la cocina. Horneamos otros 15 minutos, a 180º, o hasta que empecemos a oler los aromas de este tipo de comida, que van llenando la cocina, y parte de la casa.


Ya no queda casi nada; unos 15 minutos antes de comer metemos ambas cosas en el horno, juntas, destapadas y encajadas como se ve a la izquierda, para, los últimos cinco minutos, poner los trocitos de mantequilla sobre las patatas, para que no se quemen los condimentos, y damos un poco de grill. El resultado final, a la izquierda, y una vez acabado de cocinar, coloco las patatas en la misma cazuela del pollo, recupero los jugos que han soltado las patatas, los pongo por encima de las mismas,  y sólo queda servir y disfrutar.


La mesa, sencilla, que el plato ya le da su toque, así como el mantel, de "roba de llengos" mallorquina. Y el vino, para acompañar...

Buen provecho!!

Cris & Cía

1.10.2011

Primera del 2011

Hola a todos!

Aquí mi primera entrada de este nuevo año. En primer lugar, desearos feliz 2011 a todos! En segundo, enseñaros la tarta de fondant que hice el dia 30 de diciembre, para una cena que tenia mi hermanito pequeño. Tambien se llevo una tanda de galletas, faltaria mas!!


Utilicé dos bizcochos tipo brownie, con nueces, claro, aunque la próxima vez quiero intentarlo con un invento que he localizado en una tienda alemana, trocitos de naranja confitada, que con el chocolate del brownie debe quedar impresionante. El primer bizcocho, sin relleno, porque queda bastante jugoso, fue la base. El segundo lo corté con un aro de emplatar, me salieron dos circunferencias iguales, y no sobro mucho, que digamos... Lo justito para el café del día siguiente! Las irregularidades de la cabeza, sí, las veo, las veo, son por culpa de las nueces, cuando lo corté, claro, las nueces son duras, así que se fue deshaciendo la parte plana cuando la intenté igualar, porque las nueces salían enteras, claro. Y la capa de nocilla con la que la fui cubriendo ayudó un poco, pero se notan mucho las imperfecciones del bizcocho.

Aquí podéis ver la tarta justo antes de envolverla, cuando decidía si le clavaba una de las galletas que venían con el lote, un "2011" que habia hecho con diferentes cortadores de numeros, que habia unido despues con glasa, decorado y puesto un pincho de brocheta, para poder clavarla. Mi hermano prefirió dejarla "entera".


La terminé con un poco de purpurina, comestible, por supuesto, para que los detalles negros tuvieran un poquito más de alegría. Lo siento, la foto esta hecha con el móvil de mi hermanito, y ha quedado un pelin borrosa, pero como podéis ver, al final no le puse la galleta, mi hermano y su novia prefirieron llevarse las galletas en un paquete, bien envueltas, y la tarta tal cual la terminé.



Aquí parte de las galletas, antes de hornearlas. Esta vez tambien tení parte de la masa, aunque debo avisaros: La masa teñida en azul acaba de color verde, así que no vale la pena. Las rojas quedan muy bien, las verdes también, pero tendré que buscar alguna otra opción para el azul. Quizá violeta? Si alguien lo ha intentado, que me lo diga, porque es mi color favorito. Si no, que sepáis que seguiré intentándolo, y os avisaré cuando encuentre alguna opción. O algún azul!


Como veis, hice una buena colección de galletas, porque el día 1 de enero teníamos comida familiar otra vez (llegaba mi otro hermano, el mediano, con la mujer y los dos niños), y llevé varias cajas. Así que el día 29 horneé más de dos kilos de masa, una cuarta parte en su color original, una en verde, una en rojo y la última cuarta parte en azul, que acabó verde, aunque al ponerlas junto a las verdes se nota que no es el mismo color... Y decorarlas... Ostras, se me acababan las ideas para los diseños!! Menos mal que esta vez tenia M&M's, y de vez en cuando se me caía alguno en la boca, y al menos el chocolate me daba ánimos.

Por cierto, gracias, Tomás, por la ayuda!! Y por quedarte todo el rato hasta que terminé de hornear tooooodas las galletas! Que sueño teníamos al día siguiente! Menos mal de las vacaciones, que nos dejó dormir hasta tarde.


Algunas de las galletas las convertí en piruletas, con palos de brocheta, pegados con la misma glasa y dejados secar antes de decorar, claro, para poder dar la vuelta a la galleta. Pero el paquete final fue una caja de las mismas que utilicé las otras veces bien envuelta con papel de celofán verde, y una pequeña decoración para convertirlo en un caramelo gigante, pero no tengo foto, mi hermano y Zuzana (mi futura cuñada) llegaban tarde a su cena, les habían cambiado la hora, lo que me hizo trabajar un poco contra-reloj (claaaaaro, claaaaro, por eso la cabeza de la tarta tenía irregularidades!! Si es que soy la reina de las excusas, ya me lo dijo alguien una vez!), y tuvieron que salir casi dos horas antes de la hora inicial, así que lo siento, pero prometo repetir envoltorio para la próxima tanda de galletas. Eso sí, también prometo que la próxima entrada será de algo distinto, que vais a cansaros de tanta galleta... Y yo también!!

Un beso

Cris & Cía